Limitar los hidratos protegería de la obesidad y la diabetes
40-30-30 es la fórmula del éxito contra la obesidad y la diabetes. Las cifras corresponden a la proporción de calorías procedentes de hidratos de carbono, proteínas y grasas que, según expuso la semana pasada en Madrid en un encuentro patrocinado por Rovi el bioquímico norteamericano Barry Seals, protegen frente a estas nuevas epidemias.
Naiara Brocal Carrasco 23/02/2009
Seals desveló los secretos de la dieta de la zona, que consiste en estabilizar los niveles de insulina en sangre para reducir la acumulación de grasa y favorecer su eliminación. En concreto señaló que los alimentos más favorables para lograr el aporte de hidratos de carbono son las verduras y frutas, frente a los cereales, el azúcar, la bollería, la pasta y el arroz. Carne magra, clara de huevo, leche semidesnatada y quesos bajos en grasa son las fuentes destacadas por Seals para obtener la cantidad adecuada de proteínas, mientras que el aceite de oliva, los frutos secos y los aguacates son sus alimentos predilectos entre los ricos en grasas.
Apuesta además por asegurar un aporte diario de al menos 2,5 gramos diarios de omega 3 (presente en el pescado azul), la práctica regular de ejercicio físico y la ingesta abundante de agua. "Es la evolución de la dieta mediterránea", afirmó, aunque la reducción de los alimentos ricos en almidón (pan blanco, pasta, arroz) convierte a la dieta de la zona en "hormonalmente superior".
Define su acción de antiinflamatoria, gracias a esta baja proporción de cereales, un aporte reducido de ácidos grasos omega 6 y altos contenido de ácido eicosapentaenoico (EPA). "Tanto la obesidad como la diabetes tienen su origen en la inflamación". Seals defiende que el éxito de esta dieta en el tratamiento y la prevención de la diabetes se ha visto refrendado por diversos estudios, uno de los más conocidos ha sido desarrollado por el Joslin Clinical Center, afiliado a la Facultad de Medicina de Harvard (Estados Unidos).
http://www.correofarmaceutico.com
Naiara Brocal Carrasco 23/02/2009
Seals desveló los secretos de la dieta de la zona, que consiste en estabilizar los niveles de insulina en sangre para reducir la acumulación de grasa y favorecer su eliminación. En concreto señaló que los alimentos más favorables para lograr el aporte de hidratos de carbono son las verduras y frutas, frente a los cereales, el azúcar, la bollería, la pasta y el arroz. Carne magra, clara de huevo, leche semidesnatada y quesos bajos en grasa son las fuentes destacadas por Seals para obtener la cantidad adecuada de proteínas, mientras que el aceite de oliva, los frutos secos y los aguacates son sus alimentos predilectos entre los ricos en grasas.
Apuesta además por asegurar un aporte diario de al menos 2,5 gramos diarios de omega 3 (presente en el pescado azul), la práctica regular de ejercicio físico y la ingesta abundante de agua. "Es la evolución de la dieta mediterránea", afirmó, aunque la reducción de los alimentos ricos en almidón (pan blanco, pasta, arroz) convierte a la dieta de la zona en "hormonalmente superior".
Define su acción de antiinflamatoria, gracias a esta baja proporción de cereales, un aporte reducido de ácidos grasos omega 6 y altos contenido de ácido eicosapentaenoico (EPA). "Tanto la obesidad como la diabetes tienen su origen en la inflamación". Seals defiende que el éxito de esta dieta en el tratamiento y la prevención de la diabetes se ha visto refrendado por diversos estudios, uno de los más conocidos ha sido desarrollado por el Joslin Clinical Center, afiliado a la Facultad de Medicina de Harvard (Estados Unidos).
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